La Osteoporosis.

¿Qué es la osteoporosis?

La osteoporosis enfermedad que se caracteriza por una disminución de la densidad del tejido óseo, que debilita los huesos, haciéndolos frágiles y más propensos a romperse. Se desarrolla lentamente durante varios años y, a menudo, solo se diagnostica cuando una caída o un impacto repentino provocan la rotura (fractura) de un hueso.

Estas roturas de huesos o “fracturas por fragilidad” pueden producirse en diferentes partes del cuerpo, aunque la muñeca, la cadera y la columna vertebral son las más afectadas. Los huesos osteoporóticos no provocan ningún otro síntoma, como el dolor.

Se cree que la osteoporosis afecta a 1 de cada 3 mujeres y a 1 de cada 7 hombres a lo largo de su vida. Es fundamental medir la densidad mineral ósea (DMO) de las personas en riesgo para saber si se tiene osteoporosis o se corre el riesgo de desarrollarla.

¿Qué factores podrían aumentar el riesgo de desarrollar Osteoporosis?

Etnicidad

Los blancos y los asiáticos corren un mayor riesgo, aunque tanto hombres como mujeres de todas las etnias pueden verse afectados.

Sexo

Las mujeres corren un mayor riesgo de desarrollar osteoporosis, especialmente después de la menopausia, cuando bajan sus niveles hormonales.

Peso y masa corporal

Un IMC (índice de masa corporal) más bajo y una estructura más pequeña tienden a tener un mayor riesgo de desarrollar osteoporosis. Esto puede deberse a la composición genética de una persona o ser secundario a un trastorno alimentario. Antecedentes familiares: tener un padre o hermano con osteoporosis nos pone en mayor riesgo, especialmente si nuestra madre o nuestro padre sufrieron una fractura de cadera.

Edad

A medida que envejecemos, el equilibrio entre la formación y descomposición de los huesos puede verse alterado debido a una serie de razones, incluido el proceso de envejecimiento en sí mismo, así como el resultado de una enfermedad crónica o medicamentos.

Estilo de vida

Fumar, el consumo excesivo de alcohol, la inactividad y la dieta poco saludable nos pone en mayor riesgo de desarrollar osteoporosis.

Enfermedades y medicamentos

Algunas afecciones médicas como la enfermedad celíaca, la EII (enfermedad inflamatoria intestinal), el cáncer, la artritis reumatoide y los tratamientos que se usan para tratar afecciones como el cáncer, el reflujo gástrico, las convulsiones y el rechazo de trasplantes también pueden contribuir al desarrollo de la osteoporosis.

Prevención y tratamiento de la osteoporosis

Sabemos que la progesterona ayuda a formar hueso nuevo y el estrógeno ayuda a reducir la descomposición del hueso. Además, la testosterona fortalece los lazos entre las células óseas. Esta es la razón por la cual una mujer que tiene considerablemente menos hormonas después de la menopausia tiene un mayor riesgo de desarrollar osteoporosis.

 

Los hombres también tienen un mayor riesgo de desarrollar osteoporosis a medida que envejecen, pero la reducción de sus niveles de testosterona es más lenta y, por lo tanto, su riesgo es menos frecuente. Los niveles de tiroides también juegan un papel importante en nuestra salud y fortaleza ósea. Demasiada hormona tiroidea puede provocar osteoporosis.

 

Terapia de reemplazo hormonal (TRH): el reemplazo de estrógeno, progesterona y testosterona en mujeres perimenopáusicas y menopáusicas puede prevenir y/o reducir el riesgo de desarrollar osteoporosis.

 

Actualmente, no hay datos que sugieran a qué nivel de hormonas en la sangre debemos aspirar, pero sabemos que reemplazar las hormonas en mujeres que tienen antecedentes familiares fuertes de osteoporosis o que tienen un mayor riesgo de desarrollar esta afección protege contra ella.

Recomendaciones Nutricionales
  • Alimentos ricos en calcio: productos lácteos (particularmente kéfir, que tiene la ventaja adicional de ser un probiótico), vegetales verdes (como brócoli y col rizada), sardinas y soja.
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  • Alimentos ricos en vitamina K: el hígado de res, la carne de pollo, el queso y el natto (soja fermentada) son ricos en vitamina K2 (el tipo de vitamina K que tiene un papel más importante en la salud de los huesos).
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  • Alimentos ricos en vitamina D: pescado, yemas de huevo y leche entera, y no olvides pasar tiempo al aire libre ya que el sol es nuestra principal fuente de vitamina D ya que el cuerpo produce vitamina D a partir de la luz solar directa.

Recomendaciones de estilo de vida

La salud ósea y el ejercicio van de la mano, ya que el ejercicio ralentiza el ritmo de pérdida ósea y aumenta la densidad ósea. Prueba trotar, bailar, escalar, jugar tenis, saltar o tu clase de aeróbic favorita en el gimnasio.

 

Alternativamente, caminar a paso ligero (idealmente en la naturaleza para un impulso adicional de vitamina D) es una excelente opción de menor impacto: estos son ejercicios con pesas y se sabe que mejoran la densidad de masa ósea. Combínalo con ejercicios de resistencia, como levantamiento de pesas o bandas elásticas de resistencia, para mejorar la fortaleza de los huesos y complementa con yoga o Pilates para mejorar la flexibilidad y la postura. Mezcle y combine los 3 tipos de ejercicio semanalmente, con el objetivo de hacer un mínimo de 30 minutos de ejercicio al día.

 

Independientemente del nuevo ejercicio que realice, hable con su profesional de la salud para asegurarse de que sea adecuado para usted, especialmente si le han diagnosticado osteoporosis o alguna fractura ósea en el pasado.