Si desde hace un tiempo te despiertas de noche y te cuesta volver a dormir, no es falta de voluntad. Dormir mal es uno de los síntomas más frecuentes de la transición a la menopausia. Entre el 40% y el 56% de las mujeres en esta etapa tiene problemas para dormir.
Y no siempre es pasajero: 1 de cada 4 mujeres en la perimenopausia cumple los criterios de insomnio crónico. La buena noticia es que tiene tratamiento y que el de primera elección no es una pastilla.
Lo más típico: despertarte de noche y no poder volver a dormir
En esta etapa, el problema más común no es quedarse dormida. Es mantener el sueño: despertarte en la madrugada y quedarte dando vueltas. También puede costar conciliar el sueño al acostarte o puedes despertar demasiado temprano.
El insomnio no se queda en la noche. Al día siguiente aparecen el cansancio, el sueño durante el día y el ánimo bajo.
Por qué pasa: casi nunca hay una sola causa
- Bochornos y sudores nocturnos. Están muy ligados a los despertares: pueden despertarte antes, durante o después de un bochorno.
- Los cambios hormonales por sí mismos. La caída del estrógeno se asocia a más despertares, incluso cuando no hay bochornos.
- El ánimo. La ansiedad y la depresión alteran el sueño y dormir mal empeora el ánimo. En la transición a la menopausia, el riesgo de depresión aumenta entre dos y cuatro veces.
- Otros síntomas de la etapa. Levantarte a orinar de noche o el dolor en las articulaciones también interrumpen el sueño.
- La edad. Con los años, el sueño se vuelve más liviano y se fragmenta más. También tiende a adelantarse: te da sueño más temprano y despiertas antes.
- El estrés y los hábitos. La cafeína, el alcohol, las pantallas y el estrés sostenido suman. Te contamos más sobre el cortisol y el estrés en esta etapa.
Cuánto dura: cuando el insomnio se queda
Muchas veces, el insomnio parte con un gatillante, como los bochornos. Después se instalan hábitos que lo mantienen: pasar más horas en la cama para «recuperar» sueño o acostarte con miedo a no dormir. Con el tiempo, la cama se asocia a estar despierta y el insomnio sigue aunque el gatillante haya pasado.
Por eso no conviene esperar a que se pase solo. Se habla de insomnio crónico cuando cuesta dormir al menos tres noches por semana durante tres meses o más y eso afecta tu día.
Ojo: no todo es insomnio
En esta etapa también aumentan otros trastornos del sueño que necesitan un tratamiento distinto:
- La apnea del sueño. La respiración se interrumpe mientras duermes. En las mujeres muchas veces no se presenta con ronquidos fuertes, sino con insomnio, cansancio, dolor de cabeza al despertar y cambios de ánimo. Si te pasa, te puede servir nuestro artículo sobre los dolores de cabeza en esta etapa.
- Las piernas inquietas. Una sensación molesta en las piernas al relajarte o acostarte, que se alivia al moverlas.
Dos preguntas para orientarte: ¿roncas fuerte? ¿Alguien te ha dicho que dejas de respirar mientras duermes? Si la respuesta es sí, cuéntaselo a tu médico.
Lo que sí funciona

1. Tratar los síntomas de la menopausia. Si los bochornos te despiertan, tratarlos mejora el sueño. La terapia hormonal puede mejorar el sueño, tanto al aliviar los bochornos como por su efecto directo. Si tienes útero, la terapia incluye un progestágeno: la progesterona micronizada oral podría ayudar más al sueño que otros. Si no puedes o no quieres usar hormonas, hay tratamientos sin hormonas para los bochornos que también ayudan a dormir.
2. La terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-I). Todas las guías internacionales la recomiendan como primer tratamiento para el insomnio crónico. No es solo conversar: es un programa de unas seis a ocho semanas que ordena tus horarios, ajusta el tiempo que pasas en la cama y trabaja los pensamientos que te mantienen despierta. Puede hacerse en persona, en grupo o en formato digital.
Funciona incluso si tienes bochornos. En un ensayo con 106 mujeres de 40 a 65 años con insomnio y bochornos, seis sesiones telefónicas de TCC-I bajaron la gravedad del insomnio más del doble que una educación general sobre la menopausia.
3. Medicamentos, cuando hacen falta. Se consideran si la TCC-I no basta o no es posible:
- Melatonina: las guías solo respaldan la de liberación prolongada, en mayores de 55 años y por períodos cortos, hasta unos tres meses. Ayuda a quedarse dormida, pero no hay evidencia de que ayude a mantener el sueño. La de liberación inmediata no se recomienda para el insomnio crónico.
- Pastillas para dormir como las benzodiacepinas o el zolpidem: no se recomiendan para el insomnio crónico, salvo por períodos cortos.
- Hay medicamentos más nuevos para el insomnio crónico que tu médico puede evaluar contigo.
Hábitos que ayudan (pero solos no bastan)
Los hábitos de sueño son la base, aunque por sí solos no suelen resolver un insomnio que ya se instaló:
- Mantén horarios regulares para acostarte y levantarte.
- Evita las siestas durante el día.
- Limita la cafeína y la nicotina. Cuidado con el alcohol: afecta negativamente el sueño.
- Duerme en una pieza fresca, oscura y silenciosa. Ayuda si los bochornos te despiertan.
- Usa la cama solo para dormir, no para comer ni ver televisión.
- Haz ejercicio con regularidad, idealmente no justo antes de acostarte.
- No comas muy cerca de la hora de dormir.
Si quieres entender cómo se conecta el sueño con el ánimo y la memoria, revisa cerebro, ánimo y sueño en la transición.
Cuándo consultar
Pide hora si te cuesta dormir tres o más noches por semana desde hace tiempo, si el cansancio está afectando tu día o si los hábitos no han sido suficientes. Consulta también si roncas fuerte, si te dicen que dejas de respirar o si sientes las piernas inquietas al acostarte. Y si tienes mucho sueño durante el día, no manejes.
No necesitas llegar con el diagnóstico hecho. Basta con una frase:
«Desde hace un tiempo me despierto de noche y no puedo volver a dormir. ¿Puede tener que ver con la menopausia?»
Una de las preguntas de nuestro test de la menopausia es justamente sobre el sueño: te ayuda a ver cuánto pesa este síntoma junto a los demás. Y si quieres conversarlo con un especialista, reserva tu hora.
Dormir mal no tiene por qué ser parte de esta etapa.

Fuentes: British Menopause Society. Tool for Clinicians: Managing sleep disturbance during the menopause transition (2025; revisada en agosto de 2026; respaldada por la British Sleep Society). · European Menopause and Andropause Society (EMAS). Menopause Essentials: Sleep problems (2026). · Riemann D, Espie CA, Altena E, et al. The European Insomnia Guideline: an update on the diagnosis and treatment of insomnia 2023. Journal of Sleep Research 2023; 32(6): e14035. · McCurry SM, Guthrie KA, Morin CM, et al. Telephone-based cognitive behavioral therapy for insomnia in perimenopausal and postmenopausal women with vasomotor symptoms: a MsFLASH randomized clinical trial. JAMA Internal Medicine 2016; 176(7): 913-920.
Equipo Menopausiaonline


